¿Cuántas veces has comprado ropa a precios muy bajos en alguna cadena de retail?

¿Sabes qué hay detrás de la ropa que compras?

Desde hace algunos años, la compra masiva de ropa por temporadas ha ocasionado que las grandes cadenas decidan fabricar cada vez más prendas para cumplir con las tendencias y con los requerimientos de los consumidores. Estas tiendas fabrican y producen utilizando mezclas más o menos complejas de tejidos sintéticos como el poliéster con fibras naturales como el algodón, esto hace que estas prendas sean muy difíciles de reciclar, por lo que finalmente, tenemos una acumulación enorme de ropa de mala calidad que no se puede reciclar y que las personas desechan porque son de temporadas pasadas o porque ya no son de utilidad. 

Pero no sólo nos dejan con un montón de ropa, también es una industria que daña nuestro planeta en otros aspectos. Según el último informe entregado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el evento Fashion and the Sustainable Development Goals: What Role for the UN? , la industria del fast fashion es la segunda industria que consume más agua en el planeta, para ejemplificar, la producción de una polera de algodón implica el uso de 2.700 litros de agua, lo que equivale a lo que una persona toma durante 2.5 años.

Junto a esto, te contamos que el 10% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono son emitidas por la industria textil y en lo que respecta a los desechos, el 85% de estos se envían a vertederos, es decir, 21 mil millones de toneladas al año. 

Si no comenzamos a controlar estas cifras, es probable que aumente aún más en las próximas décadas, ya que el consumidor promedio está comprando un 60% más que en el año 2000, pero cada prenda dura menos en el tiempo y el 40% de la ropa adquirida nunca se usa. Eso nos deja con una gran cantidad de ropa sin usar que termina en basureros. En resumen, si esta industria no comienza a ser más consciente sobre el problema y el consumo continúa de la misma forma, se necesitarán tres veces más recursos naturales para el año 2050 en comparación con lo que se usaron en el año 2000.

¿Qué puedes hacer tú?

  1. Calidad por sobre cantidad: Si eliges prendas de mejor calidad, estas te duraran más tiempo, por lo que no necesitarás compras constantemente en cada cambio de temporada. 
  2. Segunda mano: Busca prendas de segunda mano que aún estén en buen estado y dales una nueva vida, haz trueque con tus amigos y conocidos.
  3. ¿Lo necesitas?: Prioriza comprar sólo lo que realmente necesitas y que realmente te gusta, no compres por comprar. 
  4. Cuida lo que tienes: Preocúpate de la ropa que ya tienes y cuídala de forma adecuada, recuerda que no todo se lava de la misma manera y que hay materiales que requieren un poco más de cuidados. 
  5. Comercio local: Prefiere productores locales para que el camino que hagan las prendas para llegar a ti, sea el mínimo y con eso, se reduzcan las emisiones de carbono por el trayecto. 

Fuente: UNECE